25 enero 2009

POLITICA INTERNACIONAL GRINGA VIA PERRA SOVIÉTICA EN MI PATIO

Siendo las 5:35AM de este domingo (minutos después de que se cumplieran 2 semanas de que adoptamos a Laika - nuestra perrita callejera) la escucho rascar la puerta del patio.
Cómo verán, ella duerme afuera. Tiene un lindo patio y una terraza más grande que la superficie cubierta de casa para elegir de cama. En estas 2 semanas, ella no rascó la puerta ni una vez pidiendo entrar. Inclusive ni se queja cuándo la sacamos antes de acostarnos (siempre y cuándo poner cara del gato-de-Shrek-pollito-mojado no cuente como una queja). Cara que hasta ahora, no nos conmovió un carajo.
De vuelta al presente: Mi primera reacción entre sueños debe haber sido: "¡Que perra hincha bolas!" Y automáticamente después, adopté la política internacional yankee: "Nosotros no negociamos con terroristas". Bajo el miedo de que, al igual que los terroristas, la perrita nos saque la ficha y encuentre el patrón de: rascar puerta=dormir adentro.
Un cacho más despierto, me di cuenta de que no era usual que ella rasque, y que sin duda algún motivo tenía que haber.
Medio a las puteadas, salí de la cama y me asomé por la ventana y vi que estaba a punto de largarse el hermano menor del diluvio universal. "Qué grande Laika!", pensé. Resulta que en una iniciativa sin precedentes, yo me había pasado todo el sábado sacando los contenidos de mi tallercito con la excusa de limpiarlo y fumigarlo, y no había hecho a tiempo a terminar, así que había dejado todos sus contenidos en la terraza, a la intemperie.
Earlier that week, habíamos notado que Laika le tiene pánico a las tormentas.
Moraleja para los gringos: "Más que no negociar con ellos, ¿por qué no se ponen a pensar si Uds. no son la causa de que los terroristas existan?"
De este lado de la frontera, al menos, nos sirvió pensar cuál era la razón que hacía que la pequeña terrorista quisiera negociar con nosotros... y como recompensa, durmió adentro, sequita y acompañada.