11 julio 2005
A LA LUZ DE LAS VELAS
LO QUE UNO HACE POR LOS HIJOS...
El pasado viernes 24 de junio, y un cacho antes de lo acordado, Vero me devolvió a Brad (mi toga) porque ella, a su vez, tuvo que devolver el depto. en dónde estaba viviendo. A pesar de mucho usar la culpa para hacer palanca y/o extorsionar, no logré que alguien lo adoptara hasta conseguir casa propia.
Por suerte, mi madre sigue siendo co-propietaria de un departamento trabado en un juicio. (si, estaba siendo irónico). Sin luz, sin gas y sin muebles, pero con agua corriente, llevé a Brad al hogar que compartíamos antes de irme de viaje.
No se dejen engañar por el iris abierto: ¡de noche no veo un pomo!
Yo laburo durante el día y ceno en lo de los Briano, pero después duermo con él en nuestro penthouse.
Brad(bury) (re)reconociendo su hogar.
Colchón de una plaza al sopi: no es la nueva moda minimalista. Son las comodidades que permite mi estilo de vida: léase: vendí todo para juntar guita e irme de viaje. Por suerte ese mismo viaje sirvió de entrenamiento para estas épocas duras...
En síntesis: lo que uno hace por los hijos.
Pregunta (formulada a las lectoras femeninas): Si te traigo a mi bulo y te digo que las velas están por efecto romántico, ¿te acostarías conmigo?
...CUAC...
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